miércoles, 23 de septiembre de 2009

Proteger el ambiente: la mejor inversión

Actualmente se considera que producir calidad incluye reducir o eliminar la generación de contaminantes. Es por ello que en un escenario de corte capitalista resulta impostergable incluir el concepto de sustentabilidad, ya que es un factor clave en la toma de decisiones.
Los problemas ambientales no sólo han dejado de ser exclusivos de ciertos ámbitos académicos, gubernamentales o ambientalistas sino que ocupan en la sociedad un lugar central.
Conceptos tales como la producción responsable, producción más limpia, tecnologías limpias, el estudio del impacto ambiental, el desarrollo sustentable componen ya un conjunto de acciones concretas para la toma de decisiones agrupadas en un nuevo aspecto del "management" empresarial. La ecoeficiencia es una forma de hacer negocios haciendo un uso racional y ambientalmente responsable de los recursos naturales y la energía. La producción limpia es una estrategia de producción de bienes y servicios, destinada a minimizar los impactos ambientales negativos de la actividad que los produce, durante todo el ciclo de vida de los mismos.
El desarrollo será sustentable o no será. Para ello deberemos aprender a producir y consumir de esa manera. Si queremos que la humanidad tenga futuro la utopía del desarrollo sustentable tendrá que ser realidad.

¿Hacia un nuevo orden ambiental global?

Es en los países desarrollados donde se están impulsando ideas y herramientas para incorporar el concepto de sustentabilidad en la economía capitalista y donde más se han difundido conceptualmente las ideas de "producción limpia" y "ecoeficiencia", entre otras.
La ecoeficiencia es una forma de hacer negocios haciendo un uso racional y ambientalmente responsable de los recursos naturales y la energía. La producción limpia es una estrategia de producción de bienes y servicios, destinada a minimizar los impactos ambientales negativos de la actividad que los produce, durante todo el ciclo de vida de los mismos.
Las relaciones de la empresa con la comunidad, que se vieron afectadas por problemas relacionados con el deterioro del ambiente y la calidad de vida, se encuentran en una etapa de franca maduración por parte de ambos polos del conflicto. De parte de la población, porque está pasando de una posición de protesta poco discriminada a la exigencia y búsqueda de soluciones duraderas en conjunto con las empresas que han caído en una acción decisiva en la materia, mejora su situación a largo plazo y refuerza su carácter de institución social, sin abandonar su objetivo de lucro y evolución.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El punto de vista ambiental

En las sociedades modernas la tecnología es un factor determinante de la interacción entre los hombres y su medio, siendo una herramienta imprescindible para la utilización de la naturaleza. Intentaremos clasificarla admitiendo el grado de arbitrariedad implícito en toda clasificación, la incluiremos en cinco posibles categorías:
1. Tecnología sucia
Es aquella en la que los residuales, en forma de emisiones líquidas, sólidas, gaseosas y energéticas producen marcados efectos nocivos sobre el medio, expresados como contaminación atmosférica, acuática o edáfica, terrestre superficial o subterránea de cualquier otro tipo donde la resultante secuela de enfermedades y deterioro de los ecosistemas y recursos naturales.

2. Tecnología con control de contaminación

Similar a la primera pero con el agregado de sistemas de tratamiento externos al proceso productivo, a través de los cuales las cargas contaminantes son controladas y eventualmente concentradas. En el mejor de los casos se logran proteger discretas porciones del ambiente a expensas de contribuir al desequilibrio global del sistema.

3. Tecnología con reciclo

A estas tecnologías se las incorpora al proceso productivo transformándolas en materias primas secundarias a través de la aplicación de diversas técnicas, en lugar de tratar de atenuar los efectos nocivos de los elementos contaminantes. Se controla el efecto contaminante y adicionalmente puede llegar a mejorarse la eficiencia en el uso de los materiales y la energía, con un menor impacto negativo sobre el equilibrio natural. Puede haber combinaciones de distintas categorías de tecnologías, como ser:

4. Tecnología de bajo contenido de residuos

El proceso productivo se diseña de manera de reducir al mínimo la generación de elementos residuales para lograr de esta forma un eficiente aprovechamiento de los recursos naturales y la energía, y minimizando los efectos nocivos sobre el medio ambiente. Sería aquella tecnología que no genera ningún contaminante.

5. Tecnología ambientalmente integrada

Se diseña a imagen y semejanza de los ecosistemas naturales, de manera que asegure que cada unidad productiva contribuye integralmente con otras unidades y la naturaleza en asegurar el equilibrio dinámico de un sistema natural-antrópico y su evolución. Actualmente, la consideración de las tecnologías de producción como condicionantes de la viabilidad ambiental de los procesos productivos ha dejado de ser una mera enunciación de intenciones y deseos, para convertirse en pilar fundamental en el diseño de los modernos procesos productivos.

Una crisis aguda

La existencia de un medio ambiente sano implica un correcto y equilibrado ciclo natural de materia y energía. Esta circulación se encuentra regida por una serie de leyes que la ordenan, manteniendo una situación más o menos permanente de equilibrio dinámico. El efecto de las actividades humanas sobre el ambiente, y en consecuencia su capacidad para alterar ese orden, está estrechamente vinculado a lo que moderadamente llamamos tecnología.
Hasta la revolución industrial, la capacidad de interacción del hombre sobre su entorno tenía una importancia discreta, limitada por la imposibilidad de movilizar grandes masas de materia y energía. Con el "progreso" de la era industrial avanza también la explotación de la naturaleza a gran escala, con lo que las posibilidades de autorregulación natural comienzan a ponerse seriamente a prueba.
El hombre conoció con mucha más rapidez los métodos y técnicas para explotar la naturaleza que aquellos necesarios para protegerla; aún hoy el crecimiento de la información necesaria para alterarla es más rápido que el indispensable para lograr que el proceso de utilización no altere irreversiblemente y negativamente el equilibrio natural.
De la descripción precedente, resultar la agudización de la crisis conservación-explotación. Donde radican las conocidas contradicciones desarrollo-no desarrollo, tecnología- no tecnología, que superficialmente planteadas sólo conducen a la inmovilidad mientras el proceso de deterioro se dirige irreparable.
Caben dos posibilidades: persistir por acción u omisión en colaborar en el ahondamiento de la crisis, o actuar para invertir este proceso.
Los enfoques clásicos en materia de métodos productivos han considerado sistemáticamente a la generación de desechos como una consecuencia indeseable y fatal de los mismos, sin tomar en cuenta que así como se producen bienes y servicios, también los contaminantes son resultado de la naturaleza de los sistemas de producción.
Como consecuencia de las actividades del hombre en general y de las industrias en particular asistimos a una progresiva destrucción ambiental que se traduce en la contaminación del medio y el agotamiento de los recursos.
El hombre comienza a plantearse que para la supervivencia de la humanidad y la vida del planeta debe lograr la compatibilidad entre desarrollo económico y medio ambiente. Como respuesta surge el concepto de "desarrollo sustentable", como aquel que satisface las necesidades presentes sin comprometer las posibilidades de subsistencia y prosperidad de las generaciones futuras. Es decir, en lo económico, lo ambiental y lo social.
Como consecuencia de las actividades del hombre en general y de las industrias en particular asistimos a una progresiva destrucción ambiental que se traduce en la contaminación del medio y el agotamiento de los recursos. Pero, ¿es posible el desarrollo sin contaminación? Esta incógnita no puede ser develada desde el ámbito exclusivo de la tecnología, ya que la misma excede holgadamente ese marco. Lo que sí puede hacerse es definir con cierta certidumbre cuál debería ser el aporte desde el conocimiento científico tecnológico para armonizar el crecimiento del bienestar material con el mantenimiento de un ambiente capaz de contenerlo.